AL BAIDA.- El líder libio Muamar Gaddafi acusó a los manifestantes de estar vinculados a la red islamita Al Qaeda y de actuar bajo los efectos de las drogas, al tiempo que los presidentes de Estados Unidos y de Francia reiteraron su exigencia de que "cese el uso de la fuerza".
"Esa gente no tiene verdaderas reivindicaciones, sus reivindicaciones son las de Osama Bin Laden", aseguró Gaddafi en un mensaje desde Zauiya, a 50 km al oeste de Trípoli, teatro de feroces enfrentamientos.
Según un diario libio, diez personas murieron y decenas resultaron heridas durante el asalto de las tropas a esa localidad que cuenta con la mayor refinería de petróleo del país.
"Ustedes en Zauiya han escogido a Bin Laden", acusó. "Ellos (los hombres de Bin Laden) les han dado drogas", aseguró el líder libio.
La rebelión popular controlaba ayer una gran parte del este del país y marcaba puntos en el oeste, pero Gaddafi, no da señales de dar el brazo a torcer ante las protestas ni ante las presiones internacionales para evitar un baño de sangre y una estampida migratoria.
El dictador, que ostenta el único título de "Guía de la revolución", insistió en que su poder es simplemente "moral", tal como lo hizo el martes pasado al alegar que no podía renunciar a cargos que no tenía. En esa ocasión, ordenó aplastar la rebelión y se dijo decidido a "luchar hasta la muerte".
En Al Baida, los muros acribillados a balazos certifican de la violencia de los enfrentamientos entre los rebeldes y los "mercenarios" contratados por Gaddafi.
Unos diez generales y coroneles desertaron y proclamaron su fidelidad a la revolución, bajo los aplausos de la multitud.
La insurrección en Libia, país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), provocó temor en los mercados. El Brent del mar del Norte rozó los 120 dólares en Londres y cerró a 111,36 dólares mientras que el WTI del Nymex alcanzó en sesión 103,41 dólares y cerró a 97,28 dólares.
La Comisión Europea expresó su preocupación por el riesgo de una catástrofe humanitaria y evaluaba las respuestas ante la estampida de decenas de miles de extranjeros que abandonan Libia por tierra, mar y aire, en difíciles condiciones.
Desde el lunes, unos 30.000 tunecinos y egipcios regresaron por vía terrestre a sus países, informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Las críticas a Gaddafi vienen tanto de sus vecinos árabes como de jerarcas y diplomáticos libios que renunciaron a sus cargos para sumarse a la revolución. Suiza ordenó inmediato de los haberes eventuales en ese país de Gaddafi. (AFP-NA)